Hay habitaciones que invitan a soñar en ellas. Son habitaciones hechas con alma, con personalidad. Esta habitación vintage que os traigo hoy es una de ellas.

Una de las piezas más bonitas de la decoración de este dormitorio, es su cama. Se trata de una cama con historia. Victoria, la dueña y restauradora de esta preciosidad, encontró la estructura de esta cama de decoración vintage en un rastro, y la compró por nada más y nada menos que $50. La pintó con una mezcla de yeso y blanco viejo , le puso apliques decorativos con cemento de contacto y voilá: el resultado es realmente inspirador.

Y es que la clave para tener la habitación vintage de nuestros sueños, no pasa por gastarnos un montón de dinero en tiendas caras (a no ser que te lo puedas permitir, claro), pasa sobre todo por saber elegir bien entre aquellos objetos antiguos que han sido descartados por sus propietarios y darles una segunda vida.  Hay que tener paciencia, cierto, pero como podemos ver con la cama de Victoria, el resultado vale la pena.

Toda la habitación decorada siguiendo el estilo vintage está cuidada al detalle, con objetos que juntos crean su propio relato, dialogan entre sí en una conjunción perfecta: un espejo de marco dorado, una puerta como elemento decorativo, botellas de cristal como jarrones, un sillón vintage singular, etc. A Victoria le gusta envolverse de cosas bellas, dice, por eso cada rincón tiene una personalidad propia.

Sea como sea, una habitación tiene que convertirse en un refugio, un bunker personal donde podamos hablar con nosotras mismas, sentirnos protegidas, mimadas y queridas. Es por ello que debemos escoger muy bien todos los elementos que tendremos en ella, hasta la cosa más nimia, al fin y al cabo dicen que toda habitación es nuestro propio reflejo,

via: trois petites filles

¿Te ha gustado esta habitación vintage? ¿Eres una de aquellas personas que buscan en los rastros objetos únicos para darles una nueva oportunidad? ¿Prefieres comprar objetos nuevos envejecidos artificialmente en tiendas de decoración porqué no te fías de las cosas antiguas? ¡Estoy deseando escuchar tu opinión!

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